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domingo, 18 de abril de 2010

FÁBULA: EL CIERVO, EL MANANTIAL Y EL LEÓN

FÁBULA: EL CIERVO , EL MANANTIAL Y EL LEÓN

Abrumado por la sed, un ciervo llegó hasta un manantial de aguas cristalinas. Después de beber, se puso a contemplar su hermosa figura, que se reflejaba en aquel límpido espejo.
-¡ Qué extraordinaria y atractiva es mi espléndida cornamenta! – se dijo, lleno de orgullo por aquel adorno con que le había dotado la naturaleza.
Sin embargo, su alegría se disipó al contemplar sus largas y débiles patas. El ciervo se avergonzó de ellas, y se dijo que era una pena que así desmerecieran su belleza. Estaba sumido en tan tristes pensamientos, cuando de pronto apareció un león y se dispuso a abalanzarse sobre él. Verle y salir corriendo fue todo uno para el ciervo, que gracias a sus patas, largas, ágiles y veloces, en seguida puso una considerable distancia entre él y su perseguidor.
Mientras el terreno era liso y despejado, el ciervo pudo conservar la distancia que les salvaba; mas al penetrar en el bosque, su cornamenta- de la que tanto se había envanecido – se enredó con las ramas de los árboles y le imposibilitó la huida. Poco tardó el león en acercarse; al verse perdido, el ciervo recapacitó exclamando para sí:
-¡ Mis patas, de las que renegué creyendo que me traicionaban; eran las que me liberaban! ¡ Mis cuernos, en cambio, en los que había depositado mi fe y mi orgullo, son ahora los que me venden!.

Moraleja:
A veces, el amigo que menos apreciamos,
nos es mucho más fiel que aquel en quien confiamos.
Publicado por : Mª José Carmona Wals.

FÁBULA: LOS DOS TORDOS

FÁBULA: LOS DOS TORDOS

Un tordo abuelo, cargado de años y de prudencia, daba lecciones a su nieto, tordo polluelo recién salido del nido paterno.
-¡ Vuela derecho hacia allí – señalaba el tordo viejo al joven - , y a poco encontrarás una viña! ¡ Habrás de darte un banquete del que nunca vas a arrepentirte!.
El tordo joven voló en la dirección que su abuelo le había señalado. Vio las uvas y, sin probarlas, regresó desilusionado:
-¿Y eso que tú llamas uvas es la fruta dulce, jugosa y nutritiva que tanto me ensalzaste? ¡Yo las vi chicas, desmedradas y tan poco apetitosas, que ni me interesó probarlas! Mucho mejor es, abuelo – prosiguió el pájaro joven -, una hermosa fruta que yo he visto en una huerta cercana. Ven conmigo y te la mostraré.
El abuelo accedió a acompañar al nieto, aunque para sí iba pensando:
-¡Veamos… aunque más valdrá un solo grano de mis uvas ¡
Llegaron a la huerta, y el nieto, ponderando lo gorda y reluciente que era, indicó al abuelo una enorme calabaza en cuya dura corteza les sería, seguramente, imposible hincar el pico.

Moraleja:
Por la esencia, da el valor el hombre culto.
El inexperto las juzga por el bulto.
Publicado por : Francisco J. Luna

FÁBULA: LA CORNEJA Y LA ZORRA

FÁBULA: LA CORNEJA Y LA ZORRA.
Una corneja que llevaba muchos días sin encontrar alimento se resignó a saciar su hambre – insoportable por momentos - , aunque más no fuera con algunas frutas.
Había avistado una higuera cargada de higos bastante grandes, hacia ella se dirigió y se posó en una rama. Pero al verlos desde cerca pudo comprobar que los frutos aún estaban verdes. La corneja se quedó quietecita en la rama , aguardando.
Poco después acertó a pasar por allí una zorra. Como le llamó la atención la actitud de la corneja, preguntóle:
-¿Qué haces allí, hermana? ¡ Nunca he visto a ninguna de tu especie parada durante tanto tiempo en la rama de una higuera ¡
-¡Tengo hambre! – respondióle la corneja -. ¡ Pero como estos higos están verdes, he de esperar aquí hasta que maduren!
La zorra, que tenía más sentido práctico, le dio el siguiente consejo:
- ¡Vuela en busca de otro árbol, o morirás de hambre antes de que esos higos estén tan maduros como para poder mandarlos a tu vientre ¡.Por ahora están tan verdes… que sólo son una esperanza. Y las esperanzas, amiga, sustentan el alma de ilusiones, mas no el cuerpo de comida.

Moraleja:
Hermosa es la esperanza, y embellece la vida.
Cultívala en tu alma... mas no para comida
Publicado : Ana García Ortíz.

RINCÓN DE BIBLIOTECA: NUESTRAS LECTURAS

ASÍ TRABAJAMOS CON LOS PORTATILES

FÁBULA: EL CUERVO Y EL ZORRO

FÁBULA : EL CUERVO Y EL ZORRO.

Una vez un cuervo, llevando en su pico un apetitoso trozo de carne que había robado en la carnicería de un pueblo cercano, se puso a descansar en la rama de un árbol. Un zorro, que por allí pasaba, le vio y pensó utilizar algún ardid para quitarle el pedazo de carne.
Entonces, empezó a alabar al cuervo, diciéndole cuán agradable era su figura, qué extraordinaria su belleza y qué brillantes sus plumas, agregando, además, que no había nadie más indicado que él para reinar entre las aves y que con seguridad lo hubiera conseguido de tener también una hermosa voz.
El cuervo, envanecido y deseoso de mostrar al zorro que tampoco le faltaba voz, abrió el pico para lanzar unos desagradables graznidos, sin pensar que al hacerlo el trozo de carne se le caería. El zorro, que esperaba esa oportunidad, se apresuró a tomarlo y le dijo burlonamente al cuervo:
- Si además de todas las virtudes que te adornan, tuvieras también inteligencia y no pecaras de vanidoso, nada te faltaría para ser el rey de las aves.

Moraleja:

Nunca debemos dejarnos llevar por lisonjas ni alabanzas,
sobre todo si provienen de nuestros enemigos.

Publicado por : Sergio López.

FÁBULA : LA CIGÜEÑA Y EL LOBO

FÁBULA: LA CIGÜEÑA Y EL LOBO.

Por comer atropelladamente, un lobo se atragantó con un hueso. Al sentir que se ahogaba, comenzó a correr desesperadamente de aquí para allá buscando quien lo auxiliara, hasta que acertó a tropezar con una cigüeña.
Viendo en ella su salvación, le pidió que le extrajera el hueso que tanto daño le hacía, y para animarla a realizar tan delicada tarea prometió pagarle generosamente.
Así cerraron trato, y la cigüeña introdujo su cabeza dentro de la boca del lobo. Valiéndose de su largo y afilado pico maniobró con tal destreza y habilidad, que en pocos segundos consiguió sacar el hueso de la garganta del lobo.
Concluida la operación , la cigüeña reclamó al lobo el cumplimiento de lo prometido. Entonces la fiera, mirándola con sonrisa socarrona, exclamó:
- ¿Y eres aún tan ingenua como para pretender cobrarme?. ¡Considérate muy bien pagada con que te haya dejado sacar tu cabeza sana y salva de adentro de mis fauces ¡.

Moraleja:

Nunca te confíes de quien es malvado;
todo lo promete cuando está apurado ,
mas viéndose a salvo, mezquino y traidor,
con saña se burla de su salvador.

PUBLICADO POR : Inmaculada Díaz